Inspirado en la narrativa de la divina comedia de Dante Alighieri, surge la serie denominada “El bosque de los lamentos”, lejos del valor simbólico y la estigmatización adjudicada a personajes como los demonios, encuentro un valor en el hecho de la creación misma a través del imaginario, con una carga particular de tristeza, rechazo, culpa e ira reflejado en la atmosfera creada en el bosque.